Opinión

Y A LOS HOMBRES , ¿QUIÉN LOS APOYA?

Juan Chávez

Cada vez es más común escuchar el término “feminismo”, hombres y mujeres hemos aprendido o mínimo escuchado información sobre el tema, incluso creo que la mayoría de las personas conocemos a alguien que se auto proclama “feminista” y que lucha por los derechos de las mujeres, por prevenir y erradicar la violencia hacía la mujer, pero, ¿qué pasa con los hombres?

A sus 31 años de edad, Carlos es un claro ejemplo de cómo algunas veces el sistema y la sociedad defienden a la mujer por el sólo hecho de serlo, sin tomar en cuenta otros factores, es decir se les da prioridad en lo legal y en lo social sin que existan fundamentos objetivos; además, refleja que a los hombres nos cuesta mucho más trabajo admitir que somos víctimas de violencia de género.

Luchando con sus prejuicios, Carlos recientemente reconoció que por casi 4 años fue víctima de violencia intrafamiliar y actualmente está analizando la posibilidad de demandar a su ex pareja; su principal impulso es ver a su pequeña hija de un año, a quien casi nunca puede ver, aunque le paga puntualmente la pensión alimenticia a su ex esposa.

“Ella es muy violenta, explosiva y se tienen que hacer a su modo las cosas, mi primo es abogado y ya me dijo que necesitamos demandar, que si la ganamos aunque sea mujer; trata mal a mi bebé y nada más le da gana y no me deja verla, porque según sale de viaje los viernes y no alcanza a avisarme para que yo vaya por ella y ese día no se la puede dejar a mi ex suegra. Yo nunca pedí apoyo cuando ella me demandó por lo de la pensión, porque claro que yo iba a darle dinero para mi bebé pero ahora si estoy desesperado”.

El arreglo que Carlos tiene con su ex esposa fue a través de un Juez, el cual estipuló la pensión alimenticia que se debería pagar y que los fines de semana Carlos sería el encargado de cuidar a su pequeña hija, sin embargo durante los últimos meses su ex no ha cumplido su parte.

“Ella no trabaja, y sé que anda con otro aunque lo niega; yo le dije que me quedaba con la bebé y que ella podía verla cuando quisiera, era lo mejor pero se puso terca, no trabaja pero nunca está en la casa, yo paso seguido entre semana por ahí y sus propios vecinos me cuentan que pasa un tipo por ella y se va todo el día, la que cuida a mi hija es su abuela, mi ex suegra; al Juez también le dije que yo me quería quedar de tiempo completo con mi bebé pero no accedió”.

“Ella dice que no le puedo hacer nada porque ella es mujer y lleva las de ganar, y que ni le reclame porque se va a mover para que ya no pueda ver a mi hija nunca; su pretexto es eso que te digo, que sale de viaje de último momento los viernes y no me puede avisar, puras mentiras, desde que le contesté una vez así se ha portado, le dije que no tenía porque gritarme ni reclamarme cosas, que ya estábamos separados y que yo nunca le decía nada de sus vida personal”.

Carlos no habla mucho del tema, pero de manera breve narra que su ex esposa nunca lo bajó de “bueno para nada” y “mediocre”, que le reprochaba que ganaba muy poco dinero y que no podía darle la vida que ella merecía, incluso siempre le dijo que lo que menos quería es tener un hijo suyo. “El embarazo fue sin querer yo siempre me cuidaba porque ella me lo pedía, se enojó mucho cuando salió embarazada y muchas veces me hacía sentir mal diciéndome que iba a abortar y que ella no quería al bebé, y así se la llevó todos los meses hasta que nació mi bebé y ya ahora dice que si la quiere y todo, parece que ya no se acuerda de lo que me decía”.

Golpes que iban desde manotazos en la espalda hasta cachetadas y aruñones son los que constantemente recibía Carlos por parte de su ex esposa, durante los casi 4 años que vivieron juntos; del tema de los celos o el “control” que ella tenía sobre él no hay mucho que decir, le prohibía juntarse no sólo con amigos sino con su propia familia; fueron los primos de Carlos quienes lo convencieron de no insistirle a su ex cuando ella lo dejó a los meses de dar a luz.

No me alcanza el poco tiempo que platico con Carlos y su primo para que me quede claro por qué resistía los abusos de su ex esposa, por qué nunca puso límites o simplemente se separó de ella, pero sea cual sea el motivo es una víctima que hoy sólo busca pasar tiempo con su hija y que su ex pareja no siga abusando en ningún sentido de él, confío en que con la asesoría de su primo lograrán hacerlo y me pregunto cuántos casos similares habrá no en el país sino aquí en Nayarit. Mándame tus comentarios, dudas y sugerencias a mi Facebook Juan Félix Chávez Flores o a mi correo electrónico juanfechavez@gmail.com

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