Opinión

SIN LESIONES FÍSICAS, ¿NO HAY AMOR?

Juan Chávez

Es Sonia y ella creyó tener dos verdades bajo el brazo cuando se juntó a vivir con Miguel, “que los golpes e insultos eran parte de unos celos comunes y que en cuanto viera a un hijo en camino todo cambiaría”, pero no, no fue así y hoy a 6 años de distancia de un aborto tras una golpiza y de perder el oído derecho, comienza a querer entender que nada de lo que ella pensó era cierto, es decir, a pesar de que hace tres años Miguel la dejó ella conservó por encima de todo “la fe” de que iba a recapacitar y volver a su lado.

Cuando escucho su historia no sé qué actitud tomar con ella, por una parte quisiera sacudirla y preguntarle, ¿Sonia, en cuál mundo vives?, escucharla hablar me llena de ira y de algo que no puedo entender; me sostiene que Miguel la ama pero aún no se ha dado cuenta y que quizá un día de estos vuelva, pero al minuto siguiente recuerda las terapias psicológicas que está tomando gracias a su hermana y dice que aunque es mejor así, porque ahora no tiene miedo de las tardes o noches en las que lo esperaba, llegaba borracho y la golpeaba, aún tampoco percibe que a pesar de que fuera su esposo la violaba, sólo responde que bueno, “si él tenía ganas pues yo que podía hacer”.

Su mente danza en un mar de dudas y no sabe lo que es una vida digna que le menciona la psicóloga, su hermana, algunos de sus seres queridos y dos amigas, de hecho se niega a hablar mal de Miguel pero en su brazo derecho tiene varias cicatrices, le pregunto por ellas y me dice que ella se quemó con un cigarrillo cuando se quedó dormida y distraigo un poco su plática y le suelto, “hablando de cigarrillos, cómo han subido de costos ¿verdad?”, y me responde que no sabe el precio porque nunca ha comprado, con eso me deja en claro que esas quemaduras se las hizo su ex pareja.

Sonia perdió a su bebé de casi 5 meses de gestación tras que Miguel llegara borracho y la pateara ya tirada en el piso tras haberle dado dos o tres golpes en la cara, en el hospital ella se negó a denunciarlo y sostuvo, a pesar de las huellas innegables en su cuerpo de la violencia ejercida, que se había resbalado en el patio y por ello se le vino el sangrado.

Cuando Miguel no volvió a la casa de renta en la que ambos habitaban, ella lo esperó una semana, fue y lo buscó con el patrón que lo contrataba para la “albañileada” y le dijo que él había cobrado su semana y le dijo que se iba para Sinaloa “con una vieja” y que ya no volvería. Sonia regresó al cuartito que le pareció más pequeño de lo que era y la esperaba quien les renta, le cobró el mes y ella no tenía dinero, así que le entregó la licuadora de medio uso que tenía y unos tenis que apenas había terminado de pagar a una vecina. Tomó su ropa y buscó a su hermano que vive en un municipio al sur de Nayarit y la recibió con gusto.

Tras llorar, bajar cerca de 10 kilos de peso por la depresión y su negación a comer, comenzó a trabajar en un puesto de jugos y su hermana consiguió a través de un amigo “que anda en la política” que le dieran terapia psicológica gratis, “pues los primeros días oía a otras mujeres así como yo vivía y seguía pensando qué hicimos mal para que nos dejen o nos peguen y ahí la doctora dijo que no es culpa nuestra, sino que ellos son abusivos, no valoran a la mujer y que nadie debe vivir con golpes, dijo que ni los animales deben pasar por eso”.

Sonia menciona que las últimas semanas se está sintiendo muy bien, porque puede salir del trabajo, comprar una nieve, adquirir alguna blusa que le guste y hasta maquillar sus labios con pintura de color fuerte, ya que Miguel la llegó a agredir por usar el color rojo, “sólo lo usan las prostitutas”, le dijo antes de darle una bofetada. Para Sonia ahorita no hay otro futuro, más que trabajar y seguir acudiendo a las terapias, en buscar otra pareja no piensa, “me da miedo, que tal si ahora me deja ciega o me mata, mejor así”, ella es una de los muchos casos en los que la mujer ve como “normal” ser lastimadas por sus parejas. Mándame tus comentarios, dudas y sugerencias a mi Facebook Juan Félix Chávez Flores o a mi correo electrónico juanfechavez@gmail.com

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