Opinión

SIEMPRE SERÁ MALA NOTICIA LA HUELGA EN UNA UNIVERSIDAD

 

Rafael G. Vargas Pasaye

 

Siempre será una mala noticia anunciar la huelga en una universidad. Ahora toca a la Universidad Autónoma de Nayarit. E inmediatamente el recuerdo llega con aquella larga y tediosa huelga que sufrió la Universidad Nacional Autónoma de México en 1999.

 

Nueve meses duró, y si bien las causas eran diferentes, tenían la misma esencia: el recurso económico. Es un hecho que nunca será suficiente el dinero que se les destina a las universidades, y menos si los gobiernos en turno las ven como un gasto y no como una inversión. Y es allí donde tenemos que preguntarnos qué le toca hacer a cada uno de los partícipes de la vida social en relación a las universidades públicas en México.

 

Consulta Mitofsky en su estudio “México: Confianza en Instituciones 2019” (septiembre, 2019), revela, en una escala del 1 al 10 donde el 1 es la más baja y el 10 la más alta calificación, que de las instituciones que se miden la de mejor calificación es la Universidades con 7.3. De hecho, desde que se realiza este estudio, la institución llamada Universidad ha salido siempre en primer lugar, esto quiere decir que el respeto y apoyo social lo tiene, y quizá eso es lo que ha hecho que pese a sus constantes crisis, se mantenga a flote.

 

Pero qué le toca hacer a sus egresados, qué les toca a las familias, qué al gobierno, qué a los proveedores. La cuota que se paga en una institución de educación superior, ya sea pública o privada no puede medirse con los mismos criterios que otro bien, esto es, el prestigio que da ser egresado de alguna en particular tiene un valor intangible.

 

Los contactos o amistades que se fraguan en esos recintos son algo que no tiene precio, la formación recibida por catedráticos y docentes, quienes comparten lo que saben, lo que han vivido, es otro incuantificable intercambio que sólo en un claustro universitario se puede entregar.

 

Entonces quién sale ganando con la huelga, nadie. Y en cambio, quién sale perdiendo, todos, la sociedad, los alumnos, los maestros, los administrativos, los trabajadores, los que de alguna u otra forma tienen que ver de manera directa o indirecta con ese universo. Pero sabemos que más allá de romanticismos y frases hechas el tema es económico, si no se les devenga su salario, quienes decidieron echar a andar la huelga tienen su razón.

 

Ahora es tiempo de escuchar alternativas, de pensar más allá de lo inmediato, toda crisis es una oportunidad, en el caso particular de la Autónoma de Nayarit parece que las malas noticias es lo que más se ha comunicado en los años recientes, con personajes muy señalables, pero no sólo son ellos quienes incubaron todos los males. Es bien tiempo para replantearse los de adentro y los de afuera, qué Universidad Autónoma de Nayarit queremos, también desde afuera se puede opinar, y creo que es válido que se escuchen todas las voces, no hay peor idea que la que no se comparte.

Un último dato, el gobierno federal desde su inicio anunció 100 nuevas universidades, y eso no se vale, desde el lenguaje está desprestigiando a la institución. Debería por tanto ser más, mucho más cuidadoso en ese y otros aspectos.

 

@rvargaspasaye

 

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