Opinión

PANCARTAS A FAVOR DEL AMADO LÍDER

Rafael G. Vargas Pasaye

 

Lo del Congreso en Baja California de extender de 2 a 5 años el mandato próximo, empieza a llamar la atención no sólo por lo ilegal e inmoral del hecho (reconocido así incluso por la Secretaria de Gobernación y el subsecretario federal), sino porque ha puesto a los congresos locales bajo focos nacionales que quizá antes no tenían.

 

En Puebla por ejemplo, para la toma de protesta el año pasado de la difunda Gobernadora Martha Éricka Alonso, no fue posible el acto en las instalaciones del Congreso local porque así lo decidieron los estrenados diputados de MORENA con mayoría notoria.

 

Ahora son los del mismo color y siglas pero en el estado de donde es oriundo el Presidente de México, de Tabasco, donde los legisladores recientemente aprobaron una ley que de inmediato ganó el sobrenombre de “Ley Garrote”, pues tiene todos los tintes para serlo.

 

Con los votos a favor de 24 legisladores y uno en contra, se reformó el código penal de Tabasco, estableciendo ahora una pena de hasta 20 años de prisión para quienes extorsionen y bloqueen empresas públicas y privadas. El mensaje es claro, que nada interrumpa el inicio de la obra de la Refinería de Dos Bocas en el municipio de Paraíso del mismo estado.

 

O sea que mientras Andrés Manuel López Obrador y sus seguidores fueron oposición la manifestación estaba permitida, pero ahora como gobierno se deben limitar. Digamos pues que hay marchas buenas y marchas malas como incluso más de un morenista ha intentado decir. O como lo dijo el mismo titular del ejecutivo: “Yo pienso que se estaba abusando, había extorsiones, corrupción y era necesario poner orden. Creo que ese fue el principal de esta nueva legislación”. Lo dice pues con conocimiento de causa. A eso se dedicó varios años de su vida.

 

Parece entonces que nada detendrá sus decisiones, la cuarta transformación va a la fuerza, incluso reprimiendo y encarcelando a quien se oponga. No se trata de tener la razón sino de contar con elementos para ejercer sus caprichos, pues a final de cuentas está “en plenitud del pinche poder”.

 

Quizá la única manera de protestar en contra de algo es llevar a la par (o sea en la misma protesta) pancartas a favor del amado líder, y así distraer al enemigo quien no sabrá sies una marcha buena o una marcha mala. A final de cuentas la legalidad cada día está siendo más pisoteada en los recintos donde se debiera resguardarla.

 

A la fuerza será también el Tren Maya, el aeropuerto de Santa Lucía, y tendrán un futuro dudoso, o lleguen al mismo destino de los automotores que se adquirieron sin licitación en Estados Unidos para transportar combustible en nuestro territorio pese a no cumplir con las normas de la SCT y de los cuales se sabe poco o nada, y cuya función principal, combatir el huachicoleo, no ha sido cumplida.

 

Consejo no pedido: en la pancarta se puede celebrar el crecimiento de 0.1%, que parece poco pero es mucho, como lo fue el 0.56% con el que ganó Felipe Calderón la presidencia en 2006.

 

@rvargaspasaye

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