Cultura Opinión

Éxito o Fracaso, eso es la cuestión

#ConSentidoComundeMujer

María Esther González Aguilar
El 2018 inició el mes pasado, al menos desde el punto de vista electoral. La elección del próximo domingo 1 de julio tiene un componente digno de dar seguimiento y analizar: la concurrencia de candidatos independientes -que dicho sea de paso- su participación en Nayarit en términos de resultados, fue un fracaso sin dejar de reconocer que algunos de ellos obtuvieron buena cantidad de votos, incluso mayor que candidatos registrados por partidos políticos. Para el proceso que viene ¿éxito o fracaso?

¿Que está en juego? Una Presidencia, 128 Senadurías, 500 Diputaciones Federales y 2777 cargos más entre ellos, ocho Gubernaturas, la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, Congresos Locales, Ayuntamientos, Juntas Municipales y Alcaldías.

Un total de 86 mexicanos “independientes” –mejor candidatos sin partido- “levantaron la mano” porque quieren ser Presidente; 38 se inscribieron como candidatos a Senadores y 240 para Diputados Federales. Ya se dieron los primeros descartes, las cantidades irán a la baja. Todo indica que ningún nayarita se postuló.

Mucho se ha especulado que los candidatos independientes en realidad no abonan a la democracia mexicana; que tienen el propósito de fragmentar el voto; minar a figuras, partidos o coaliciones; que existen riesgos por el origen de los recursos; que el árbitro electoral no tiene capacidad para monitorear y documentar de donde salen el dinero cuando de flujo de efectivo se trata, ¡en fin! son muchas las aristas.

Lo que si vale la pena señalar que: el triunfo en la elección para la Presidencia será para quien obtenga +-30% de los votos. El listado nominal es de 85 millones 953 mil 712; si el supuesto es que vote el 60% -pensando positivamente- entonces se estima que con +-15 millones 471 mil sufragios se ganaría la Presidencia, cantidad que representa aproximadamente el 12.5% de la población de México. Es decir será Presidente legal pero ¿que pasará con la legitimidad? si poco más de uno de cada 10 mexicanos se verá verdaderamente representado. ¿Para quién entonces es el éxito y para quien el fracaso?
La experiencia con candidatos sin afiliación partidista dice que: son más de lo mismo, durante las campañas, recurren a las mismas estrategias de mercadotecnia política; en sus discursos ofrecen ser diferentes, dar resultados, sin describir cual es el proyecto o cuando menos que digan los qué y los cómos para lograr mejor desarrollo, crecimiento económico y mejorar la calidad de vida. Una vez que obtienen el triunfo les resulta de gran dificultad gobernar, lograr gobernabilidad, ser institucionales; el mejor ejemplo lo tenemos en Jaime Rodríguez Calderón el “Bronco”. No es lo mismo andar en campaña que gobernar.

Éxito o Fracaso esa es la cuestión para los mexicanos.

Comentar

Click here to post a comment

A %d blogueros les gusta esto: