Opinión

ESTE ALCALDE SÍ ESTÁ EN TODOS LADOS

 

Rafael G. Vargas Pasaye

 

 

Los cinco minutos de fama de esta semana fueron para Moisés Aguilar Torres, alcalde de Pichucalco, Chiapas, al sur de México, gracias al poder de la imaginación y de internet.

 

La imaginación que alguien tuvo (quizá él mismo) para colocar una figura de tamaño real hecha de cartón para que se coloque en los eventos donde él no pueda estar (físicamente, porque de corazón seguramente sí está presente) para así al menos aparecer en las fotografías.

 

Notas como estas son por demás atractivas para la viralización en internet y redes sociales, de tal forma que corrió de manera singular la nota que describía el hecho, de otro político queriéndose salir con la suya, otro tramposo que recurría a alguna artimaña para lograr su cometido, otro entusiasta que busca la omnipresencia de maneras incluso jocosas.

 

Y sin embargo parece que lo logró. Ser nota, y hasta ese día, aparecer en diversos eventos gracias al poder de una figura de cartón que lo representaba con ventajas y desventajas; entre las primeras, que no soportarían los habitantes de su municipio un aburrido discurso, pero entre las segundas, que no podría resolver ninguna petición in situ.

 

Lo que sí debemos reconocer es que el alcalde se suma a la larga lista de personajes que han intentado que su mensaje llegue a más personas, como lo supo hacer por ejemplo Goebbels con la radio en la Alemania de Hitler, incluso, el oriundo de Chiapas superó el Photoshop que usaban algunos para como por acto de magia aparecer en lugares donde no habían estado, pero gracias a un programa de cómputo, lo de él es otra cosa.

 

La pregunta es por qué el alcalde desea estar en todos los eventos (al menos para la fotografía), cuál es el objetivo que hay detrás de estas acciones, acaso la gente lo quiere ver, o es el típico síntoma de muchos políticos donde creen que la gente quiere verlos siempre, donde sus redes sociales solamente suben imágenes donde aparecen ellos, lo demás no importa.

 

Pareciera que ellos son la institución y no es así, aparentan que sin ellos no hay gobierno y olvidan que hay equipos, cabildos, gabinetes, directores, áreas operativas que le dan vida a la vida gubernamental, que son los verdaderos nervios del gobierno (citando a Karl Dutch), los que no aparecen en las fotografías pero laboran en su horario, con limitaciones de todo tipo, con problemas como cualquier persona, pero que sacan la casta no por el líder, ni el gobernante en turno, sino porque muchos de ellos todavía tienen pasión por su trabajo y amor por su municipio, estado y país que representan.

 

Esos trabajadores que rara vez aparecen en las fotos, son reales y no de cartón, ellos son los que también comunican las cosas buenas y malas de los gobiernos y a veces, los que sí aparecen en las fotografías lo olvidan, y eso resulta caro.

 

@rvargaspasaye

 

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