Opinión

ESA MUJER NO ES MI MADRE, NO LA CONOZCO

Juan Chávez

Dime, “¿Qué esperaba de mi esa señora?, ¿Que corriera a abrazarla y decirle que la extrañé?, eso sería lo que menos haré en la vida, me dejó por el tipo que vive con ella cuando apenas yo tenía 3 años, fue y me dejó con su hermana y jamás volvió en 26 años, ahora llega y nos dice que la vida no ha sido fácil, que Dios la ha castigado con cáncer de seno, que tengo 3 medias hermanas y que quiere recuperar el tiempo perdido. Yo le pregunté, ¿Es en serio?”.

Joel apenas rebasaba los 3 años y aunque se dice que de esa edad no recuerdas nada o casi nada, él tiene algunas frases grabadas en su mente, pero más aún, en su corazón. Dice que escuchó cuando el “tipo” ese le dijo que era la mujer de su vida…pero sin hijo, porque él no podría ver todos los días al “mocoso de otro”, “Mira Lupe yo te quiero a la buena, pero si nos vamos a Sinaloa no te puedes llevar a tu hijo, tú y yo tenemos que formar nuestra familia”, palabras más o palabras menos pero él recuerda esa discusión.

Como entre nubes recuerda que “su mamá” le dijo que lo quería mucho, pero que por lo pronto lo iba a dejar con Estela su hermana, “que al cabo te quiere como un hijo” y se fue, nunca mandó ni una carta, no llamó al teléfono de la vecina que anotó en un papel arrancado de una publicidad, “Nada ni nadie le importó, se fue como si hubiera dejado un perro en un cartón abandonado en una esquina, ni un animal hace eso y menos por un hombre. Ella no es una buena mujer, es mala, prefirió a un extraño que a su propia sangre”.

A Joel se le traba la quijada platicando su rabia, su coraje. Tiene una cerveza en la mano y un cigarro en la otra, “La odio, a qué regresa, no entiendo cómo ha pasado el tiempo y no entendió que hacer esto es ridículo. Yo sólo tengo una madre y se llama Estela y no hay vuelta de hoja. Por eso la corrí cuando vino llorando a pedir perdón, que burla, perdón, ni conozco lo que esa palabra significa”.

Lupe anda alcanzando los 50 años, la conozco de vista y su historia se va armando cual rompecabezas. Recuerdo algo de ella hace algunos años, las pláticas intrascendentes de los vecinos y un señalamiento sin nombres, ahora entiendo para quién es el dinero de una colecta que se recabó aquí, allá y más allá. “Gusta cooperar para mi mamá, tiene cáncer y la van a operar”, decía una joven con un bote en la mano, recorriendo calles y tocando puertas, explicaba que no había dinero para unos medicamentos y para comer.

A Joel no le ha ido mal en la vida, Estela su tía-mamá empeñó su vida y esfuerzo para darle una carrera y que aprendiera inglés. Aunque ella se casó y tiene una hija, él siempre fue el primogénito y ve al esposo de su tía como su papá, “me cuidó cuando me caí y me rompí un brazo, jugó conmigo a las luchas, me enseñó a andar en una bici comprada a un vecino en navidad. Jorge es albañil y con todas sus ganas y los pocos ingresos nos pagaron estudios de universidad a mi hermana y a mí. Ellos son mi familia de esa mujer que hoy llega a decirme que la perdone y que está arrepentida no sé nada y en esta casa, mi casa y de mis papás no es bienvenida, aunque mi tía diga que el perdón ayuda a ser una gente de bien, yo no quiero saber nada de ellos, si vive o muere es el destino que le tocó vivir”.

Joel no se ha casado aunque ya pidió la mano de su novia, vivirán a partir de enero en Guadalajara, Jalisco y los preparativos de la boda están en estos momentos en su apogeo, en la invitación el nombre de Estela y Jorge figuran como los padres de él y como madrina de velación, su hermana Alejandra y su futuro esposo. Le pregunto qué pasa cuando él a solas pasa por su mente Lupe, dice que no siente nada, que es una completa extraña dando de gritos y lloriqueos, “me iré de aquí y espero jamás verla en lo que nos quede de vida a ambos, de las hijas que tiene tampoco me interesa saber. Si muere espero no me interrumpan la vida avisándome, al final de cuentas me interesa más la vida de mis 2 perros que la de ella. Cada quien tiene el final y la vida que se ganó, yo no sé qué me depare el destino a mí, pero esa mujer no es mi madre, no la conozco”.

Joel es un hombre fuerte y decidido dice su mamá Estela, durante todos los años de ausencia de su madre biológica jamás hizo mención de ella, “y hasta ahora sé que recuerda las palabras de Lupe aquella noche, unas horas antes de dejarlo conmigo. Yo ya no puedo hacer más, él es un adulto, le enseñé lo bueno y lo malo de la vida y toma sus decisiones con responsabilidad. De mi parte si me hermana requiere de mi apoyo ahí estaré pero con relación a Joel, yo no puedo hacer nada para que la perdone”. Mándame tus comentarios, dudas y sugerencias a mi Facebook Juan Félix Chávez Flores o a mi correo Juanfechavez@gmail.com

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