Opinión

EL RACISMO EN LOS MEDIOS DE INFORMACIÓN DE EEUU

Gerson Hernández Mecalco*

“Los negros son criminales, por lo que se recomienda contratar sirvientes blancos. Los negros son adictos para mentir y robar”, decía una nota del periódico Boston News-Letter en 1706. Seis años después, el mismo diario habló de la revuelta de esclavos en Nueva York, donde los afroamericanos fueron arrestados porque “sabían de la última conspiración para asesinar a los cristianos”. Este mismo medio de información fue el primero en promover el comercio de esclavos, al publicar un anuncio que buscaba un comprador para “dos hombres, una mujer y un niño negros”.

“El racismo contra los negros siempre ha sido parte del ADN del sistema de medios de información en E.E.U.U. Desde la época colonial, los medios han utilizado sus plataformas para infligir daño a través de narrativas armadas que promueven su inferioridad y los muestran como amenaza a la sociedad”, de acuerdo con el ensayo “Media 2070. Una invitación a soñar con las reparaciones de los medios” del proyecto Free Press. La propuesta de este texto es que podrían existir reparaciones de daño por parte de los medios y crear un futuro mejor para el periodismo.

El estudio analiza el papel que desempeñó la trata de africanos esclavizados para hacer que los primeros periódicos de E.E.U.U fueran económicamente viables. Históricamente la realidad hasta el día de hoy se ha caracterizado por un común denominador; y es que hay pocos propietarios afroamericanos en medios, incluso en la actualidad existen pruebas de que “algunos algoritmos racistas amplifican las voces de los supremacistas blancos en Facebook, Twitter y YouTube”.

El caso del Boston News-Letter no es aislado, por ejemplo, en 1898, en Carolina del Norte, Josephus Daniels, editor supremacista blanco de Raleigh’s News & Observer, promovió un golpe de Estado para derrocar al gobierno multirracial de Wilmington. En 1917, un policía blanco atacó a una mujer afroamericana en Houston, lo que originó un motín que mató a 15 personas. El periódico The San Antonio Inquirer, de dueños afroamericanos, publicó una carta de una mujer que elogió a los soldados afroamericanos que reaccionaron a la agresión contra la mujer, sin embargo, el gobierno arrestó al editor del diario, acusándolo de espionaje y por ello pasó un año en prisión.

En 2017 un análisis de Color of Change y Family Story, reveló que las familias afroamericanas representan el 59 por ciento de las historias sobre la pobreza en medios como CNN y Fox News, a pesar de que representan solo el 27 por ciento de todas las familias pobres del país. La organización Free Press exige políticas necesarias para hacer realidad las reparaciones de los medios, ya que su poder consolidado ha reducido la capacidad de la gente afroamericana para crear y controlar la distribución de sus propias narrativas.

Entonces, ¿Cuál ha sido el papel de los medios de información en la opresión racial y cómo pueden enmendar y reparar los daños que han ocasionado? Para Alicia Bell, de Free Press, se tiene que abogar por nuevas leyes y regulaciones que desarraiguen el racismo estructural en la industria de las noticias, en lugar de depender de soluciones corporativas. “Necesitamos nuevos modelos económicos, nuevas estructuras organizativas y nuevas culturas que hagan espacio —literal y figurativamente— para las visiones negras”. La pregunta es, si los resultados electorales del próximo tres de noviembre en Estados Unidos, ayudarán o no a estos cambios o seguiremos leyendo y cantando el discurso de I have a dream de Martín Luther King, solo como eso, como un sueño…
*Comunicólogo político y académico de la FCPyS UNAM, @gersonmecalco

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