Opinión

EL ORDEN DE LAS COSAS

Rafael G. Vargas Pasaye

El año entrante habrá elecciones en todo México, 15 gubernaturas, 300 distritos federales, más los locales, alcaldías y demás cargos que serán votados en julio próximo.

Espacios habrá para muchos que hoy son aspirantes. Con varios años dedicado a la comunicación política he visto (y cometido) errores de diversos tipos, que obviamente afectan a los personajes en la construcción de sus proyectos. 

Bajo la lógica de que no existe un recetario mágico para obtener la candidatura (mucho menos el cargo, de eso hablaremos en otro momento), comparto cinco puntosmínimos para una primera toma de decisiones en momentos coyunturales como el que estamos viviendo:

Uno. Conocer las reglas de juego. Cada partido tiene sus lineamientos, pero por ejemplo todos y cada uno deben postular al menos en la mitad de los cargos a mujeres, sumado los espacios de los jóvenes, de allí que las mujeres jóvenes puedan tener más posibilidades, además de por sus capacidades, por estadística y reglamentación.

Dos. Saber el territorio donde se desea competir. Tener al menos la idea de cuántos votos o qué se necesitan para ganar. No es lo mismo una competencia al interior del partido que ya un proceso electoral. Cabe igual el tema para las candidaturas independientes, con muchas cosas en este aspecto que en ocasiones retoma el partido.

Tres. Tener caparazón para soportar de todo un poco, desde el cansancio, hasta los pleitos familiares, golpes bajos en un territorio que en ocasiones la falta de experiencia hace creer que como en un círculo cercano todo mundo piensa y hace ver que vamos bien, pues la figura central también lo cree, y conocer la realidad puede ser muy dura.

Cuatro. Hallar lo que hace diferente esta opción del resto. No hay fórmulas mágicas y dependerá en gran medida de la estrategia que se marque. Sin embargo no está de más recordar que hay personas que tienen más poder de atracción que otras, esto se puede traducir también así: que tus debilidades no se noten y que tus fortalezas brillen al máximo.

Cinco. Contratar gente profesional, en las campañas el dinero se va en dos vías: inversión y gasto. Quien piensa sólo en lo último, o sea que todo lo que se paga es un gasto no está todavía claro de lo que se trata. Una inversión por su parte es a largo plazo, hay quienes invierten bien e incluso, perdiendo la candidatura ganan en otros terrenos, a veces así es la política.

Obtener la candidatura es tan sólo el primer paso, y a veces las fuerzas políticas cometen errores estratégicos, como, al cumplir con la cuota de género por ejemplo, enviar a alguien que no conocen en ese territorio. Los aspirantes deben tener eso claro, pues no se trata de ser candidato nada más, sino de serlo para obtener la victoria, aunque quizá el canto de las sirenas no deje escuchar del todo esa otra historia.

@rvargaspasaye

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