Opinión

EL ERROR Y LA ALTERNATIVA

Rafael G. Vargas Pasaye

Ricardo Villanueva, rector de la Universidad de Guadalajara apareció en un video el pasado 6 de enero anunciando la anulación del examen de admisión a la institución que encabeza.

Dicha prueba se aplicó los días 19, 20 y 21 de noviembre de 2020, la causa de la anulación es una filtración de una parte del examen. El rector explicó en el video que una sección de la prueba fue publicada y compartida por diversos canales y para “garantizar un proceso justo” se repetiría con nueva fecha el día 6 de febrero.

En un momento donde las instituciones de educación superior tanto públicas como privadas son golpeadas constantemente por el gobierno federal, sobre todo en el área económica, resulta interesante este pronunciamiento pues se reconoce un error y se da una alternativa.

Nada comparado al manejo de la pandemia donde el vocero Dr. Hugo López-Gatell propone un semáforo de colores para medir o calificar la aplicación de medidas y contención en cada entidad federativa, y sin embargo, un día sin más califica de intrascendente el mismo semáforo.

O recientemente la Comisión Federal de Electricidad (CFE) que ante un apagón que afectó a millones de usuarios, sale a explicar que la causa fue un incendio y para sustentarlo recurre a un documento apócrifo de una instancia regional de Protección Civil, digamos pues que reconocer el error no es su fuerte.

Por eso es de resaltar que en la Universidad de Guadalajara se apostara por una solución que implica la repetición de la prueba.

Y más allá de que Villanueva apareciera vestido con la chamarra de los Leones Negros y apelara a ese espíritu de lucha y entrega, lo que debe subrayarse es el hecho de que las universidades deben seguir siendo ese espacio de reflexión y ejemplo pese a que en varias de ellas siguen lamentablemente con prácticas que no las dejan crecer.

La falta de pago en algunas instituciones como la Autónoma de Nayarit a sus maestros y trabajadores se ha vuelto un problema cíclico, cada fin de año se repite este proceso, y apenas el 2020 trajo también como medida de austeridad de parte del gobierno federal que los miembros del Sistema Nacional de Investigadores que laboren en instituciones privadas ya no recibirían la beca que se les otorga por ser integrantes de ese exigente grupo.

También a fin de año la Secretaria de Educación Pública anunció las universidades que sí recibirían el apoyo económico para solventar sus gastos. Todo lo anterior en un contexto donde la pandemia obliga a seguir en clases virtuales, lo que ya de suyo es un reto personal e institucional.

Es por eso que el acto de honestidad de la UdeG no debe pasar inadvertido, qué bueno, diría el presidente López Obrador que se dan a conocer estos actos (lo dijo en referencia al documento apócrifo de la CFE), la diferencia es que en la universidad ya hay una alternativa, mientras en el gobierno federal siguen viviendo en su error y en su mentira.

@rvargaspasaye

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