Opinión

EL CRECIMIENTO DEL PIB EN 2019

Felipe Alfredo Ortiz Benavides

Soy partidario de ideas más que de partidos políticos. Siento gratitud a Andrés Manuel López Obrador porque de manera expedita y pronta dirigió recursos para la Zona Norte de nuestro Nayarit por aquellas inundaciones que sufrieron mis coterráneos, y no por ello mi opinión personal se enfocará a exaltar cuestiones en que estoy acuerdo o bien criticar sin sustento sus decisiones.

Sin embargo, parece que en México aplica la jerga popular que si a 3 personas pides opinión, obtendrás mínimo 4… y diferentes.

Si algo deseo es que les vaya bien al gobierno federal, estatal y municipal, pero no hay que olvidar que las perspectivas económicas son pronósticos, y 2019 no pinta como quisiéramos en crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) que se ubica en 1.4% y 1.7% en la generalidad contra el 4% optimista de la actual administración federal. En China, EEUU, Europa, Rusia, Latinoamérica no pintan nada bien, los nubarrones de tormenta económica se avizoran en el horizonte. Por ello se deben vigilar las diversas variables.

Sobre todo la variable de la CORRUPCIÓN y su incidencia en el PIB que no ha sido medida aún, así que estemos a la expectativa, y no ser tremendista ante la multitud de recetas y susurros que pululan en los pasillos de instituciones como la OCDE, el FMI, firmas de inversión, entre otras. Sería muy bueno y oportuno quitarnos el chip de que en México todo está mal.

Falta ser más analíticos en relación con lo que es la austeridad republicana porque se puede confundir con subejercicio presupuestal, sobre este aspecto a las calificadoras HR, Standards & Poor’s y Fitch Ratings les encanta hablar del concepto “ahorro interno”, ahí podría haber una ventaja de la posición financiera de nuestro balance presupuestario nacional si dicho subejercicio se considera precisamente “ahorro interno” para destinarse a rubros de inversión y pago de pasivos.

Sin embargo, también es necesario subrayar que demasiada austeridad puede dañar el crecimiento; mayores impuestos restringe la creación del empleo y la benevolencia presupuestal puede generar más gente improductiva (y conocemos la idiosincrasia de algunos).

Sin olvidar que la lentitud de aplicación de los recursos públicos perjudica el movimiento de flujo de efectivo en el ciclo económico nacional, acentuando la desaceleración de importantes sectores primarios.

Veremos la segunda mitad de 2019 el desarrollo de la economía mundial y nacional, y sabremos reconocer lo que se hizo bien, pero también señalar lo que podemos mejorar.

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