Opinión

EL “COCO”

#ConSentidoComundeMujer

María Esther González Aguilar

En lo que respecta al tema de comunicación, Andrés Manuel López Obrador en su calidad de presidente de México y Antonio Echevarría García, gobernador de Nayarit, tienen algo en común; como individuos, generan buena cantidad de información, conectan con el público al que se dirigen, la paradoja es que: sus administraciones, adolecen de una política pública para comunicar a la sociedad de las acciones, logros, resultados, eventos y hasta decisiones. Es decir informan como individuos pero no comunican como gobierno.

Ambos gobernantes, hablan sobre temas exclusivos de “su” agenda, hechos o incidentes –incluso en tiempo real- hasta llegan a marcar tendencia, pero carecen de una estrategia integral de comunicación para el resto del aparato de gobierno, lo que se traduce en desorden institucional, desinformación o tergiversación de la información en la sociedad. Lo increíble –en esta era de las Tics- llegan al extremo de incurrir en errores y contradicciones entre funcionarios del más alto nivel, esto último es más evidente a nivel federal.

Desde luego que comunicar es todo un reto y más teniendo figuras tan taquilleras como el presidente López Obrador o con buena aceptación como Echevarría García, que por un lado, llevan en sus hombros la pesada loza del binomio gobernar/administrar y por otro tener que comunicar por la falta de una estrategia. No es suficiente que ambos mandatarios gocen de simpatías y que con sus discursos, aun cuando en ocasiones parecen que siguen en campaña, sean apoyados y hasta impresiona –por ejemplo- el alto porcentaje de aceptación hacia la figura de López Obrador; lo deseable: es la información institucional permee hacia el grueso de la población, al ciudadano, que en estos tiempos tiene a la mano tantos datos que cae en desinformación.

Las áreas de comunicación de cada dependencia son como fantasmas; se conoce que existen al menos desde el punto de vista organizacional, pero no comunican hacia la sociedad, si acaso elaboran “boletines de prensa” cuyo propósito es abonar al ego de los jefes o como parte de una promoción de figuras que hacen –desde su responsabilidad o representación pública- futurismo político, que proporcionar información de interés dirigida a los ciudadanos.

La coincidencia pues de la dupla López Obrador/Echevarria García es: les urge contar con una política pública de comunicación gubernamental, con estrategias para cada sector y desarrollar una adecuada administración de la información. No todas las dependencias tienen la misma dinámica, ni generan con la misma periodicidad datos, pero, de que sirve tener información ¡si no comunican!

¿Porque titulé “el coco” al presente escrito? Siempre que tengo oportunidad o me involucro en procesos de gestión de calidad, surgen temas –entre otros- que son “talón de Aquiles”: comunicación, organización, control y orden, mismos que; si se toma las primeras letras se forma la palabra “coco”; cuatro aspectos torales e importantes para el desarrollo de toda organización sea del sector público, privado o social; así es como la comunicación es un “coco” para las administraciones federal y estatal. ¡Es cuanto!

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