Opinión

¿DEBEMOS PERMITIR QUE LAS RELACIONES MERCANTILES GOBIERNEN LA MATERNIDAD?

Fabiola Lara García

En España hay un debate muy interesante. Está por discutirse una iniciativa para regular en áquel país la gestación subrogada, la cual propone que una mujer pueda gestar para otros siempre que sea de forma altruista.

Así como lo lee, de forma altruista. Seguro para usted, esto suena novedoso. Primero porque hay países del mundo que la prohíben, otros que la permiten y en los que no se habla de ella, como el caso de México. En España está prohibida, de ahí a que se caliente más el debate, pero en otros países no, y muchas parejas viajan a ellos para poder practicarla

¿Qué es la gestación surogada o vientre de alquiler?

Consiste en la transferencia de embriones humanos a una mujer, para la unión de un óvulo y un espermatozoide, con la finalidad de que el hijo que geste sea para otra persona o pareja. Esa maternidad puede ser total o parcial.

La total es cuando la mujer contratada es inseminada y aporta sus propios óvulos y después de la gestación y el parto entrega el producto de la concepción. Normalmente se insemina con el esperma del padre, pero también puede ser el esperma de un donante. La parcial es cuando una mujer aporta el óvulo, otra gesta y una tercera se queda con el bebé; surge así la maternidad fragmentada, pues existe una madre biológica, otra gestante y una social, que solicitó el proceso.

Esta técnica permite que mujer pueda gestar un bebé con el que no tiene ninguna relación biológicay se ha convertido en una alternativa real que permite dar solución al deseo de paternidad de las parejas homosexuales, que tenían como única opción a la adopción.

Los promotores de la regulación apelan a la libertad de la mujer para decidir. Si se reconoce la libertad para disponer del propio cuerpo y abortar, dicen, también se debe reconocer la libertad de gestar para otra.

¿Se puede en realidad garantizar el altruismo desde una legislación? Críticas y polémica, siempre va a tener esta practica, pero hay un sector de la población que cree, que legislando para garantizar el altruismo puede bajarle presión a las críticas.

Por otro lado están quienes piensan que tal altruismo es inexistente, pero que por más mínima que sea la posibilidad de que eso ocurra, pues hay que legislarla.

Pero lo que puede ocurrir en la práctica es que la compensación por las molestias y los riesgos del embarazo que propone el proyecto de ley, se convierta en un precio disfrazado, el cual muchas mujeres de escasos recursos (en España se piensa mucho en las inmigrantes) que vean esta práctica como alternativa para el sustento.

En la sociedad en la que vivimos hoy todo tiene un precio, ¿tanto como para permitir que las relaciones mercantiles gobiernen la maternidad?

fabiola@plandevuelo.mx

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